Un manual de marca es el documento que define cómo se usa tu identidad visual: qué versiones del logo existen, qué colores exactos usar, con qué tipografías se escribe y qué no se debe hacer nunca. Es la diferencia entre tener un logo y tener una marca.
Para qué sirve, en simple
Sirve para que cualquier persona que toque tu marca (la imprenta, el taller de ploteo, el pintor, tu community manager o tú mismo) la aplique igual sin tener que preguntarte.
Sin manual pasa lo de siempre: la camioneta queda de un naranjo, la tarjeta de otro y la fachada de un tercero.
Los 10 capítulos que debe tener (versión PYME)
- Concepto: qué representa la marca, en un párrafo.
- Logo y versiones: horizontal, vertical, símbolo, monocromo y negativo.
- Construcción: proporciones y retícula.
- Área de seguridad y tamaño mínimo: en milímetros y en píxeles.
- Versiones de color: color, una tinta y negativo.
- Usos incorrectos: estirar, cambiar colores o poner sombras.
- Paleta: cada color en HEX, RGB, CMYK y Pantone.
- Tipografías: cuáles, en qué pesos y para qué.
- Fondos permitidos: sobre foto y sobre color.
- Aplicaciones básicas: tarjeta, firma de correo, avatar y favicon.
¿Y lo que no trae el manual base?
Un manual extendido suma el tono de voz, el estilo fotográfico, la iconografía y los patrones. Para la mayoría de las PYMEs que parten, con los 10 capítulos alcanza. El resto se suma cuando la marca crece.
¿Identidad visual y manual de marca es lo mismo?
No. La identidad visual son los elementos (logo, color, tipografía). El manual es el documento que explica cómo usarlos. Necesitas las dos cosas.