Si estás por comprar diseño, compara procesos, no solo precios. Si eres diseñador y recién partes, quizás te sirva para ordenar el tuyo. Este es el proceso con el que trabajo en fipe.cl, paso a paso y sin secretos.
Paso 1: el primer contacto (sin compromiso)
Llega por WhatsApp, Instagram, una llamada o el formulario. Es un contacto directo y rápido: solo entender de qué se trata el proyecto.
Del otro lado, el cliente casi siempre quiere saber dos cosas: cuánto sale y cuánto tarda. Es justo. En este punto no doy una fecha exacta, pero si me cuentas más o menos qué necesitas, te puedo dar un rango de precio y de plazo para que sepas si tiene sentido seguir.
Qué deberías obtener: una idea general del costo y del tiempo, sin pagar nada todavía.
Paso 2: la reunión de requerimientos
Si el primer contacto calza, nos reunimos (en persona o por videollamada). Aquí se hace el levantamiento de requerimientos: qué se quiere, qué se necesita y cuáles son los objetivos.
Y se define el alcance. En una marca, buscamos referencias juntos: “de esta marca me gusta esto, de esta otra me gusta aquello”. A veces sale un pequeño Frankenstein de ideas, y mi trabajo después es darle sentido. También se pueden hacer bocetos a mano alzada en la misma videollamada o armar un muro de inspiración.
Algo importante: a veces el cliente pide cosas que no le sirven. Parte del trabajo es orientarlo: “esto puede que no te sirva; mejor hagamos esto otro”. Así nos alineamos antes de gastar una hora de diseño.
Qué deberías obtener: objetivos claros y un alcance definido: ni más ni menos de lo que necesitas.
Paso 3: el presupuesto (que funciona casi como un contrato)
Después de la reunión, reviso la grabación, ordeno todo lo conversado y lo escribo. En proyectos simples, el presupuesto es corto. En proyectos medianos, lo hago bien al detalle, porque lo uso prácticamente como contrato.
Un buen presupuesto de diseño debería incluir:
| Punto | Qué define |
|---|---|
| Alcance | Lo que se hará, paso a paso, lo más específico posible |
| Entregables | Qué archivos y piezas recibes |
| Hitos | Si hay entregas parciales o todo va al final |
| Plazos | Para cada hito y para la entrega final |
| Forma de pago | En mi caso, 50 % de adelanto y 50 % a la entrega |
| Correcciones | Cuántas rondas incluye, cuánto plazo suma cada una y cuánto cuestan las extra |
Las palabras se las lleva el viento. Lo escrito es lo que persiste.
Cuando el presupuesto queda enviado por correo, ambas partes tienen un respaldo de los términos. Si después aparece una petición que no estaba, se revisa el presupuesto: ahí está todo. Protege al cliente y protege al diseñador.
Paso 4: el desarrollo (aquí empieza el diseño)
La creatividad parte de la documentación
No existe eso de sentarse frente al lienzo en blanco y “ser creativo”. Si quiero ser creativo, primero me documento. No es nada de la NASA:
- Leo el brief del cliente: su concepto, cómo quiere llegar a su público, a quién le habla. Si no tiene un brief (pasa seguido), lo construimos con las preguntas de la reunión.
- Reviso la competencia: qué hacen, qué nos gusta, qué no, qué está alineado con nuestro objetivo. Sirve para saber qué hacer y, sobre todo, qué no hacer.
- Armo un moodboard: un mural con referencias, colores, texturas y también cosas que no vamos a usar.
Bocetos a mano alzada
Con la cabeza llena de información, boceto a mano. ¿Por qué no directo en el computador? Porque el tiempo que pasa mientras dibujo, corrijo un trazo y relleno una forma es tiempo para pensar. Ahí la idea germina y se aterriza ese enredo de información.
Este momento es el menos predecible: a veces una tarde basta y otras veces pasa una semana sin una idea decente. Por eso el plazo total ya considera ese margen creativo, y siempre se cumple el plazo acordado.
Vectorización y construcción
Cuando un boceto tiene sentido, paso a Illustrator: vectorizo, lo encuadro en una retícula y ajusto cada detalle técnico (proporciones, grosores, espacios mínimos de legibilidad).

Paso 5: la presentación y los entregables
Un logo no se entrega como un PNG suelto por WhatsApp. Lo presento de forma profesional:
- Una presentación con portada y una explicación del concepto.
- El mini manual o el manual de marca, según el tamaño del proyecto.
- Una carpeta de entregables ordenada: PNG, SVG, PDF y, cuando corresponde, los editables.
Porque una cosa es ver el logo presentado y otra es tenerlo listo para usar.
¿Por qué presento una sola propuesta?
Muchos diseñadores muestran tres o cuatro logos para que elijas. Yo no. En el desarrollo exploro varios bocetos, pero te presento una sola propuesta: la que mejor resuelve lo que conversamos, con cada decisión justificada. Elegir entre opciones al gusto es dejarle el trabajo al cliente. Además, como vamos conversando durante el proceso, no llegas a la presentación a ciegas. Y si algo no calza, para eso está la ronda de ajustes.

¿Y las entregas parciales?
En proyectos largos o grandes, el trabajo se divide en etapas con entregas parciales (a veces con una carta Gantt). En proyectos cortos, todo se entrega al final. Lo importante es que quede definido en el presupuesto.
Paso 6: la entrega
Algunos clientes prefieren una reunión de entrega, donde explico qué se hizo y por qué. Otros prefieren que se lo mande por correo, lo revisan con calma y comentan. Ambas son válidas: cada uno tiene su agenda y hay que ser flexible.
Resumen: el proceso en una mirada
Checklist para comparar diseñadores
Antes de contratar, pregúntale a cualquier diseñador (incluido yo):
- ¿Hay una reunión para entender mi negocio antes de diseñar?
- ¿Me entregas un presupuesto por escrito con alcance, plazos y correcciones?
- ¿Cuántas rondas de corrección incluye y cuánto cuestan las extra?
- ¿Revisas mi competencia y armas referencias antes de diseñar?
- ¿Me presentas una propuesta justificada o varias opciones para que elija yo al gusto?
- ¿Qué archivos recibo y en qué formatos? ¿Incluye manual?
- ¿Me entregas la cesión de derechos del logo?
Si la respuesta a varias es “no”, el precio bajo probablemente sale caro.
Si este proceso te hace sentido, empecemos con el primer contacto. Y si eres diseñador y ves algo que mejorarías, escríbeme: siempre recibo consejos.